Hace unas semanas me fui a Mendoza con un grupo de amigos. Montaña, vino, asado, las cosas importantes de la vida. Y como en todo viaje grupal, apareció el clásico problema: ¿quién puso para la nafta? ¿yo pagué la cena del viernes o la del sábado? ¿vos me debés a mí o yo te debo a vos?
La solución civilizada era usar Splitwise, que es básicamente la app que todo el mundo recomienda para dividir gastos. Así que la instalamos, empezamos a cargar cosas y… bueno, digamos que la experiencia fue interesante.
La versión gratuita de Splitwise es generosa… en limitaciones
No me malinterpreten, Splitwise no es mala app. El tema es que la versión gratis se siente como una demo disfrazada de producto. Querés hacer algo tan descabellado como ver un gráfico de los gastos y te salta el cartelito de “upgrade to Pro”. Querés escanear un ticket, Pro. Querés dividir de forma desigual sin hacer malabares, Pro.
Y entiendo el modelo de negocio. Pero cuando estás en el medio de la Cordillera tratando de anotar quién pagó el almuerzo antes de que se te olvide, lo último que querés es que una app te pida la tarjeta de crédito.
Así que hice lo que haría cualquier persona de bien: programé una web app.
El resultado es Dividí, una web app para dividir gastos grupales que es gratis de verdad (no “gratis pero en realidad no”). La armé pensando en exactamente el escenario de Mendoza: un grupo de amigos, un viaje, varios gastos, y la necesidad de que al final nadie se quede con cara de “a mí me parece que puse más”.

Si te da curiosidad verla en acción antes de crearte una cuenta, tiene un demo con datos de ejemplo para que juegues un poco.
¿Qué tiene Dividí que me solucionó la vida?
- Es gratis, en serio. No hay versión Pro, no hay features escondidas atrás de un paywall. Los gráficos están ahí, las divisiones personalizadas están ahí, todo está ahí. Radical, lo sé. Podés ver las funcionalidades
- Funciona desde el celular sin instalar nada. Abrís el link, entrás con tu cuenta de Google, y listo. Ni siquiera necesitás que tus amigos se creen una cuenta para invitarlos al grupo: les mandás un link y entran.
- Funciona offline. Esto en Mendoza fue clave. Estás en el medio de la ruta, sin señal, y podés cargar el gasto igual. Cuando volvés a tener internet se sincroniza solo. Magia (bueno, Service Workers, pero suena menos épico).
- Cuentas vinculadas para parejas. Si viajás en pareja con otros, podés vincular tu cuenta con la de tu pareja y los gastos de los dos se consolidan en un solo balance. Así no aparece que “le debés” a la persona con la que compartís la vida. Detalle menor, pero que Splitwise no resuelve bien.
- Las liquidaciones se calculan solas. El sistema te dice exactamente quién le tiene que pagar a quién y cuánto, optimizando para que haya la menor cantidad de transferencias posibles. Nada de andar sacando cuentas con la calculadora del celular.
- Está pensada para nosotros. En español de verdad, con pesos argentinos, y con la lógica de cómo manejamos los gastos acá.
¿Moraleja?
A veces la mejor app es la que te hacés vos. O más bien: a veces las herramientas que ya existen resuelven el 80% del problema pero te cobran por el otro 20%. Y ese 20% es justamente lo que necesitás.
Si te vas de viaje con amigos, o compartís depto, o simplemente querés dejar de ser el que siempre anota todo en una servilleta, probá https://dividi.com.ar. Es gratis, es simple, y no te va a pedir que upgradeés a nada.